Existe un error generalizado en el subconsciente del aficionado que sitúa el ocaso de la temporada con los últimos compases de septiembre. Se habla entonces, con cierta nostalgia prematura, de balances, de números y de inviernos largos. Sin embargo, quienes sienten el toreo en su concepción más pura saben bien que el telón de la campaña europea no se baja en los despachos, ni se decreta con la llegada del otoño. La temporada concluye de verdad cuando, bien entrado octubre, se arrastra el último toro en el albero dorado del Coso de la Alameda.
Jaén es la última frontera. La Feria de San Lucas emerge cada año no como un epílogo forzado, sino como una última y gloriosa oportunidad de redención para el aficionado. La empresa Tauroemoción ha vuelto a entender la trascendencia de esta cita y ha confeccionado para este 2026 dos combinaciones repletas de argumentos, variedad de encastes y una impecable conjunción de veteranía, épica y arte que justifican por sí solas el viaje a la capital del Santo Reino.
El primer gran hito del ciclo llegará el domingo 11 de octubre
Ese día, los "cárdenos" de Victorino Martín, santo y seña de la emoción y el trapío, aguardan en los chiqueros. Frente a ellos, un cartel mixto que desborda madurez y maestría. Abre plaza a caballo la máxima figura del rejoneo, Diego Ventura, en un compromiso de máxima exigencia. A pie, la afición de Jaén vivirá el reencuentro con la pureza y el poso de Manuel Jesús "El Cid", flanqueado por la capacidad, el valor indomable y el gran momento que atraviesa Manuel Escribano. Un cartel de hombres listos para el desafío de la mítica A coronada.
Una segunda cita memorable el 17 de octubre
Seis días después, el sábado 17 de octubre, el Coso de la Alameda mudará de piel para ofrecer una tarde de rotundo interés contemporáneo. Con toros de la prestigiosa ganadería de El Parralejo, harán el paseíllo tres toreros que son sinónimo de entrega y triunfo. La espectacularidad y el idilio incombustible de David Fandila "El Fandi" compartirá terna con la tremenda pureza y la autoridad de Emilio de Justo, una de las figuras más incontestables del escalafón. Cerrará la tarde el concepto puro y el valor sereno del onubense David de Miranda.
Más que solo las corridas de toros
Asistir a San Lucas es, además, la excusa perfecta para descubrir una ciudad única, muchas veces injustamente olvidada por los itinerarios tradicionales. Jaén, guardiana del mayor mar de olivos del mundo, ofrece al viajero una experiencia monumental y gastronómica inigualable. Perderse por las calles del histórico barrio de la Magdalena, maravillarse ante la imponente silueta de su Catedral renacentista joya de Andrés de Vandelvira, o contemplar el atardecer andaluz desde el histórico Castillo de Santa Catalina son el preámbulo perfecto para una tarde de toros. Por si fuera poco, su vibrante cultura del tapeo convierte cada rincón y cada plaza en un punto de encuentro donde debatir sobre lo acontecido en el ruedo.
La temporada aún no ha terminado
No se apresuren a guardar el sombrero ni a hacer balance de lo vivido este año. La llamada del toro ruge con fuerza en el sur de Andalucía. No dejen que se lo cuenten: el invierno es largo y la última gran palabra de la temporada se escribirá, con letras de oro, en Jaén. Que Dios reparta suerte en el Coso de la Alameda.
JOSE MIGUEL ARRUEGO
Periodista Taurino
Jaén desafía al invierno
Arnedo ya tiene sus cartas para el 51º Zapato de Oro
